Detalle de la Buena Práctica

La sinergia académica como estrategia para la gestión de la formación docente en Educación Superior


Palabras clave: práctica, reflexión, formación académica

Resumen de la Práctica

La buena práctica presentada está referida al proceso de actualización docente en la UCA que inició en 2010. Lo que se busca plantear es la ruta de éxito lograda en el diseño y gestión de un plan de formación para los académicos en la Universidad, cuya necesidad se identificó durante la realización del diagnóstico realizado para la elaboración del Proyecto Estratégico Institucional (en adelante PEI) y fue establecido como una meta estratégica para los siguientes tres años. El contexto de la buena práctica se plantea a continuación.

La formación docente en la Universidad se desarrolló durante varios años a través de un seminario institucional anual que en la mayoría de los casos era dictado por un especialista internacional. Los temas abordados en estos seminarios eran definidos año con año de acuerdo a tendencias internacionales y recomendaciones de los asistentes. A pesar de que los académicos hacían una valoración positiva del evento, coincidían en la necesidad de crear un proceso estructurado de formación que posibilitará, entre otros, la discusión y reflexión profunda de la actividad docente, el seguimiento de los procesos de planificación y evaluación de los aprendizajes y el uso didáctico de herramientas de tecnología. Por su parte, los estudiantes demandaban el empleo de nuevas estrategias didácticas en las aulas.

En virtud de ello, en 2010 se designó a un equipo la realización de una consulta de necesidades con profesores, coordinadores, jefes, directores, decanos, estudiantes y Vicerrectoría Académica; en 2011, se diseñó y validó la propuesta del Plan de Formación. 

Entre 2012 y 2014 se desarrollaron diversos procesos de formación con énfasis en el desarrollo de habilidades para el planeamiento didáctico, evaluación de los aprendizajes, uso de tecnologías de información y comunicación (TIC); fortalecimiento de los valores planteados en la misión y visión de la UCA y desarrollo del clima del aula favorable para el aprendizaje. Estos procesos formaron parte del Plan de formación para académicos UCA que se coordinaba por un equipo de docentes del Departamento de Educación quienes establecieron diversas alianzas internas y externas para el diseño y ejecución, lo que le ha dado sostenibilidad hasta este momento.

Una transformación importante del proceso es la sucedida en 2014/15 cuando se creó la Dirección de Desarrollo del Cuerpo Académico (DDCA) como responsable de la de formación y evaluación de los docentes adscrita de forma directa a la Vicerrectoría Académica. Esta Dirección fue la responsable de evaluar el Plan y hacer un rediseño del mismo.

Esta actualización corresponde al período 2016-2020, período en que se le indicó a la DDCA que era necesaria una mayor dedicación a formación en educación en línea y virtualización de contenidos. Esta ruta se concretó en el plan de formación anual en el que se incluyeron diversos programas de formación en y para la modalidad en línea y semipresenciales. Este cambio produjo nuevas alianzas, así como el incremento en personal de la Dirección.

1. Planificación de la Práctica

El Objetivo 2 del PEI  2009-2014 establece como prioridad: “Mejorar significativamente la calidad y la integralidad de la formación universitaria, de modo que responda más sustantivamente a los valores y a la misión de la universidad” y derivado de este objetivo define como una prioridad el desarrollo de un cuerpo docente altamente cualificado en lo pedagógico-disciplinar y comprometido con la visión y misión de la universidad.  Este objetivo derivó en dos metas estratégicas que se detallan en  anexo 1 y anexo 2.  En el momento del diagnóstico, la Universidad realizaba un Seminario cuyo objetivo era presentar un tema pedagógico de actualidad a través de un especialista que desarrollaba el tema en uno o dos días.  Sin embargo, no existía un programa de formación sistemática de desarrollo de habilidades pedagógicas y dominios científicos para elevar la calidad del desempeño docente en el aula.

En 2010, se conformó un equipo de apoyo y seguimiento con los Decanos de las cuatro facultades: Ingeniería y Arquitectura, Ciencias Económicas y Empresariales, Ciencias Sociales y Humanidades y Postgrado, quienes se encargaron de orientar la operativización del proceso que se desarrolló desde el Departamento de Educación.

En equipo se establecieron las siguientes pautas:

     - Hacer una consulta institucional lo más amplia posible, utilizando diversas técnicas y estrategias para diseñar un proceso que respondiera a necesidades reales de los académicos. Con esta finalidad se realizaron grupos focales, entrevistas y consultas escritas a docentes de grado y de postgrado, coordinaciones de carreras, jefaturas de departamentos; direcciones de maestrías, Vicerrectora Académica, Vicerrector de Proyección Social, un grupo de estudiantes egresados y un grupo de estudiantes activos. Ver  anexo 3  

     - Revisar documentos institucionales y nacionales para identificar la existencia de orientaciones sobre el deber ser de la actividad educativa universitaria. Se examinaron normativas del Ministerio de Educación de El Salvador, el PEI 2009-2013 de la UCA, los reglamentos internos de la UCA, algunos planes de estudio y sus programas de asignatura.

     - Establecer un Plan de Formación que respondiera a las necesidades de formación didáctica pedagógica que se identificaran durante la consulta. Este Plan se concibió en un sentido amplio con programas como talleres, seminarios, diplomados y cursos. Ver anexo 4.

     - Planificar un incremento gradual de programas de formación. Así, durante el primer año solo se desarrolló el Curso de inducción y el Diplomado de actualización docente; el segundo año se incluyeron los diplomados de Ruta Libre y en el tercero, el Seminario Pedagógico y los talleres para instructores.

     - Incorporar en cada etapa a especialistas y autoridades académico-administrativas de la UCA para institucionalizar el Plan y para estimular a la participación.

     - Hacer del espacio formativo una oportunidad de encuentro horizontal y diálogo reflexivo, en el cual el docente pueda revisar su propia práctica, expresarse y compartir su experiencia con transparencia y seguridad, en el marco de la construcción colectiva de posibles soluciones   para superar las dificultades o necesidades expresadas.

Los responsables de coordinar el diseño del Plan de Formación gestionaron la participación de diferentes especialistas institucionales en el diseño de los programas. Así, en el diseño Diplomado de Actualización Docente participaron siete personas; en Ruta Libre en Gestión Curricular, participaron seis personas; Ruta Libre en Didáctica y TIC, cuatro personas y en Ruta Libre en Investigación Social participaron cuatro profesionales. En todos los casos, además de diseñar los módulos, los responsables fungieron como facilitadores en su primera entrega e hicieron propuestas para el re-diseño a partir de las valoraciones recibidas y la experiencia obtenida. El diseño del curso de formación de instructores estuvo a cargo de docentes del área de economía, comunicaciones y educación, además de un grupo de instructores invitados por una de las docentes. Tanto la consulta a instructores, maestros y jefes como el diseño de la primera propuesta fueron realizadas durante 2013; los primeros talleres se implementaron en 2014.  

Para 2017, la Dirección de Desarrollo del Cuerpo Académico estaba completamente instalada y reconocida internamente como la instancia responsable de la formación del personal académico de la Universidad. Las alianzas con las jefaturas de departamentos, con las direcciones académicas y administrativas posibilitaron los procesos de formación y transformación de los programas a modalidades semipresenciales y los primeros experimentos de virtualización de procesos y contenidos. En el anexo 17 se ofrece una síntesis de ello.

Desde 2012 se planifica de forma anual todo el plan de formación para dar cumplimiento al PEI y dar respuesta a las necesidades identificadas por las jefaturas, académicos y por el estudiantado en la evaluación al desempeño docente. Esta planificación es flexible en horarios y fechas, dejando abierta la posibilidad de atender las solicitudes de jefaturas y direcciones para ofrecer cursos y diplomados de interés multidisciplinario o de interés específico para alguna área del conocimiento. El anexo 18 contiene la difusión de los planes anuales de formación correspondientes al período en actualización 2017-2020. 

2. Desarrollo y ejecución de la Práctica

La implementación de la práctica tiene dos etapas. Durante la primera se abren diferentes espacios de formación en la que se involucran académicos nacionales y extranjeros de diversas disciplinas en los que se promueve la sensibilización y reflexión sobre el rol del docente universitario, la necesidad de revisar la práctica docente y los resultados en el aprendizaje de los estudiantes. Se retoman temas como investigación social, uso de tecnologías de la información y comunicación, diseño de planes y programas de estudio, didáctica universitaria, todo vertebrado desde la Reflexión Acción.

La segunda etapa tiene un interés más instrumental, sin abandonar la fortaleza que ha brindado la Reflexión Acción, esta etapa busca desarrollar habilidades más concretas en el diseño de instrumentos y procesos a una población académica más cercana al lenguaje y comprensión de los procesos pedagógicos que supone la educación superior.

Primera etapa 2010-2014

La implementación del Plan de formación se inició en agosto de 2011 con el desarrollo del curso de inducción para docentes en primera contratación, en 2012 se realizó la primera cohorte del Diplomado de actualización docente con los contenidos que se detallan en el anexo 5. Se partió de una línea base de 461 docentes activos en la Universidad, de los cuales, a excepción de los 20 docentes del Departamento de Educación, no reportaron haber recibido antes formación formal en docencia universitaria.

Durante los años 2013 y 2014 se incorporaron tres diplomados más bajo la modalidad de Ruta Libre o diplomados derivados del Diplomado en Docencia Universitaria: investigación social, gestión del currículo, didáctica y TIC. Para el diseño de estos, se involucraron 22 personas de diferentes departamentos y áreas disciplinarias.

También en 2014 se diseñaron y realizaron los primeros talleres para instructores con la colaboración de 24 profesionales provenientes de direcciones administrativas, autoridades académicas administrativas, jefes de departamentos académicos y docentes. 

Para cerrar esta primera etapa se realizó un Seminario Pedagógico de tres días con dos académicos externos (Universidad Ibero de México, DF y la UCAT de Costa Rica) el cual estimuló la participación de los docentes con un estilo de aprendizaje menos estructurado e interesados en conocer sobre las tendencias internacionales de la educación universitaria.

Primera etapa 2014-2016

A finales de 2014 la dinámica de formación de los docentes empezó a transformarse, pues además de Vicerrectoría Académica, algunos departamentos empezaron a solicitar formaciones en didácticas específicas de sus disciplinas o para formar a sus docentes hora clase. Simultáneo a esto, los docentes empezaron a buscar acompañamiento para planificar sus clases y evaluaciones, por lo que Vicerrectoría Académica creó una instancia, la Dirección de Desarrollo del Cuerpo Académico (DDCA), con la consigna de atender las necesidades de formación docente. Esta Dirección fue la responsable de evaluar el Plan de Formación 2012-2014 y de proponer el rediseño del mismo.  Esta evaluación se realizó en 2015 en tres rutas:

     1. Revisión de las evaluaciones de los estudiantes al desempeño de los académicos, con énfasis en el seguimiento a los docentes que habían completado el Diplomado de Actualización Docente/ Diplomado de postgrado en Docencia Universitaria durante tres años consecutivos.

     2. Valoraciones y percepciones sobre la mejora en su desempeño de los académicos que asistieron a alguno de los programas de formación.

     3. Percepciones y valoraciones de los jefes de unidades académicas sobre el desempeño de los docentes formados en los diplomados.

Segunda etapa 2016-2020 (recién iniciada)

A partir de las recomendaciones recibidas, la DDCA planteó el nuevo Plan de formación para académicos, manteniendo el concepto del plan original pero con modificaciones importantes, por citar algunos ejemplos: se flexibiliza la participación en el Diplomado de Postgrado en Docencia Universitaria (DPDU) reestructurando los módulos de 5 talleres y 25 horas  a la composición de bloques temáticos compuestos por tres talleres de 3 horas (9 horas para un bloque),  se incorporan las TIC al DPDU como recursos y como espacios de interacción, se diseñan diplomados para el desarrollo de habilidades investigativas, entre otros. A nivel organizativo han replanteado horarios, los días y formas de participación que pueden ser talleres, bloques, módulos y diplomado completo.

Esta etapa tiene un énfasis más instrumental en el sentido de desarrollo de procesos más concretos como elaboración de objetivos, criterios e indicadores de aprendizaje, planificación de la prueba objetiva, diseño de la secuencia didáctica, por ejemplo.

Se diseña y desarrolla el programa de formación para docentes en primera contratación con una duración de dos años, se redefine la formación para estudiantes en servicio de instructoría (apoyo a docencia), se diseñan y desarrollan diplomados para el desarrollo de habilidades investigativas para docentes de grado y postgrado con especial énfasis en la investigación científica y en el acompañamiento de directores y lectores de tesis de maestrías.

Se continúa con la participación de académicos externos en la formación de los docentes, pero en modalidad en línea en la mayoría de los casos.

Entre 2015 y 2019 se hizo un proceso intenso para que los docentes incluyeran como parte de su actividad educativa el uso de las TIC como un recurso de apoyo en la clase, así como para virtualizar contenidos programáticos (una actividad de aprendizaje o una unidad del programa), también se promovió el desarrollo de actividades que involucran más de una disciplinas o asignatura. Algunas jefaturas de los departamentos asumieron un rol muy protagónico en la preparación y seguimiento de estas actividades que, inesperadamente, se pusieron a prueba durante la crisis de la cuarentena por Covid19, con resultados rápidos y muy acertados por parte del personal docente e instancias de apoyo a la docencia. Durante 2020, la dinámica del trabajo colaborativo se vio fortalecida y los apoyos entre las diferentes unidades institucionales fue una de las características fundamentales para superar el desafío de la educación en línea en urgencia.

En este período, rico en experiencias y en alianzas internas y externas, también fue clave la sinergia con el profesorado, direcciones de las maestrías, la jefatura de Centro de Educación Virtual, el decanato y la dirección de Postgrado, lo que redunda en una relación de cooperación, diálogo y de búsqueda de objetivos comunes.

Cabe mencionar que en 2019 se instaló el Centro de Educación Virtual (CEV), instancia que se convirtió en una aliada clave para los procesos de formación de la DDCA. La relación de colaboración y cooperación con el CEV hizo posible que, durante 2020, mientras se hacía el traslado de las clases presenciales a formato virtual, también se mantuvieran los programas de formación del profesorado. Se pueden ver ejemplos de los programas desarrollados durante el año 2020 en el canal de YouTube del CEV, dando clic

3. Resultados de la Práctica

Durante los primeros tres años de implementación del Plan, la participación de docentes e instructores alcanzó cerca de 500 inscripciones, con un aproximado de 75 personas que han realizado dos o tres programas diferentes.

Las condiciones para hacer la consulta, diseño e implementación de los programas, así como para facilitar la asistencia a los docentes a los talleres presenciales, a reuniones de trabajo con colegas de otras áreas, a realizar observaciones de clases, entre otras, fue posible porque se involucraron diversas instancias y personas de la comunidad universitaria en el diseño y desarrollo de los programas de formación. Este involucramiento generó compromisos con la formación de los docentes que aún se mantienen, ejemplos son la Biblioteca, los Decanatos, los docentes facilitadores, entre otros.

El trabajo en colaboración con otras instancias ha sido uno de los factores de éxito en el desarrollo del Plan, asimismo el apoyo y apertura de las autoridades académicas que se involucraron de manera directa en definición del Plan de formación y sus programas, así como en el desarrollo de talleres.

Poco a poco, la necesidad que se identificó durante el 2010 de que la Vicerrectoría Académica planteara un sistema sistemático de formación y actualización de sus docentes se va convirtiendo en parte de la dinámica Departamentos que buscan y proponen procesos de formación para poblaciones o situaciones específicas. 

La participación y evaluación de los asistentes en las tres ediciones del diplomado (DPDU) se plantean en el anexo 6  y anexo 7 respectivamente.  En el anexo 8 se grafica las readecuaciones que se realizaron a partir de las evaluaciones de los participantes.

Durante el período 2017-2020 se incrementaron los programas de formación, generando nuevos aprendizajes sobre el trabajo cooperativo, también se presentaron grandes desafíos para responder a la nueva realidad educativa, que fue posible enfrentar gracias a la colaboración y aprendizaje mutuo. En el anexo 19 se comparten estos logros y desafíos percibidos durante el período que se informa.

4. Evaluación y Revisión de la Práctica

La satisfacción de los docentes asistentes se evaluó al finalizar cada módulo y al finalizar cada diplomado. La evaluación de los módulos valoró la metodología, profundidad de los contenidos, uso de recursos, manejo del tiempo, evaluación; la evaluación del Diplomado valoró aspectos que ayudaran a la realización de ajustes a nivel curricular y logístico.

A partir de estos datos, se tomaron decisiones como el reordenamiento de módulos, selección de nuevas estrategias, cambio de recursos y la modificación de estrategias de trabajo en equipo. 

En el anexo 9 se incluye una síntesis de las recomendaciones recibidas para el rediseño del Plan,  en el anexo 10 se comparte una tabla con las evaluaciones estudiantiles al desempeño de los docentes graduados de los Diplomados, en el anexo 11  se plantea el porcentaje de cumplimiento de las metas planteadas en el anexo 2 y en el anexo 12  se incluye la evaluación cualitativa realizada por la DDCA de los pro y contra que conllevó el desarrollo del Plan y que fue presentada a los Consejos Académicos a finales de 2014 .

Durante el desarrollo del Plan se realizaron diversas adecuaciones que se ilustran en el anexo 13 y anexo 14 con la finalidad de innovar y responder a las necesidades que se identificaban y que no estaban contempladas en el diseño de origen.

1. Evaluación de la satisfacción de la formación del profesorado asistente y de los receptores de la formación. Esto se hace, primero, directamente con los participantes y consiste en una consulta de la valoración de los contenidos y metodologías cuando se finaliza cada módulo. Segundo, de manera indirecta, se evalúan los resultados de los programas a través hace un análisis en los resultados de la evaluación estudiantil, identificando si la formación ha sido eficiente.

2. Evaluación de la gestión de colaboración entre las instancias que se involucran. A partir de los resultados obtenidos en el numeral 1, se conversa con cada instancia involucrada para plantearles los resultados y hacer ajustes pertinentes. En la última tabla que contiene el anexo 17 se pueden identificar las instancias que participaron en los procesos formativos del personal académico.

5. Carácter Innovador de la Práctica

La elaboración de un plan formal y sistemático de formación para docentes representó, en sí mismo, una innovación en la Universidad porque durante muchos años la formación se había realizado de forma desestructurada y teniendo como foco el abordaje de temas nuevos, sin provocar cambios en la manera de hacer docencia universitaria. Pero más allá de esta condición innovadora inherente a la naturaleza del Plan, este conlleva dos ejes que le caracterizan como una formación novedosa: se focaliza en la reflexión acción como fundamento de la transformación de la práctica docente y en la discusión en equipos multidisciplinarios como estrategia clave para la reflexión crítica de la práctica docente universitaria.

El desarrollo de la formación desde esta perspectiva supuso involucrar a diversas instancias y personas de la institución, lo que ha generado diversas sinergias entre instancias académicas y no académicas que se concretan en compromisos y trabajo en equipo.

En la segunda etapa de la práctica, se han establecido alianzas y relaciones de cooperación con otras instituciones en el marco de la formación docente con la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá, Universidad Peruana Cayetano Heredia y UCA Nicaragua.

Durante 2015 se compartió el proceso con otras universidades que se interesaron en la reflexión acción o reflexión sobre la práctica como un proceso innovador que supera a la formación técnica que tradicionalmente se enfoca en el uso de instrumentos o cumplimiento de procesos sin detenerse en la reflexión sobre la mejora de la práctica. En julio de 2015 se visitó al instituto IDESPO de la Universidad Nacional de Costa Rica para compartir el proceso. El línea: Investigación acción participativa para innovar la acción educativa de los docentes universitarios

Lo innovador sigue cimentado en la colaboración, en la cooperación y en la corresponsabilidad de la formación. Durante este período ha sido posible realizar una gestión de la formación fundamentada en la consulta, el diálogo, el acompañamiento y la colaboración, aunque esto ha supuesto una dedicación significativa de tiempo. Se subraya que la dinámica de trabajo desde una visión compartida y de un proyecto común, no es fácil, ni rápido, pero garantiza sostenibilidad en el tiempo.

 

Recomendaciones y retos a tomar en cuenta para la replicabilidad

Recomendaciones para la replicabilidad

1. El diseño e implementación de un plan de formación para docentes requiere ser parte de los objetivos y líneas de acción institucionales. Esto dará soporte económico y credibilidad a la formación. Cabe señalar que estos procesos de formación están becados en un 100% desde la Vicerrectoría Académica para cualquier docente de la UCA y la participación en ellos es voluntaria en gran medida. Se exceptúa el curso de inducción el cual es obligatorio.

2. Los contenidos, horarios y fechas en que se propongan las actividades de formación deben tomar en cuenta las dinámicas propias de la academia para evitar saturación de actividades en los docentes, ya que esto desmotiva y provoca deserción. Tenemos registros de retiros entre el 10% y el 15% sobre la inscripción. Con excepción en 2012 que fue 30%.

3. Establecer alianzas con otras universidades para generar procesos de formación compartida con otros docentes en línea fortalece la credibilidad, pero sobre todo abre la mirada hacia los esfuerzos de otros académicos que también buscan mejorar su práctica. En un inicio, aunque se partió de la consulta institucional, se cuestionaba por qué se ofrecía formación pedagógica si en la universidad es innecesario.

Retos a tomar en cuenta

1. La gestión de la participación de autoridades y responsables de las unidades administrativas en la formación de los docentes es una tarea compleja, sin embargo, otorga un valor agregado importante en la formación. En más de una ocasión hubo necesidad de utilizar video para suplir una ausencia.

2. Sensibilizar a los participantes que muestran resistencia a procesos que cuestionen sus propias prácticas requiere de paciencia, se presenta una fuerte tendencia a pedir fórmulas, plantillas y rutas pre elaboradas. Se debe dar el tiempo necesario para que las personas identifiquen en el proceso de formación el espacio para mejorar su práctica.

3. La difusión de los resultados obtenidos de la investigación acción es una situación todavía no resuelta, aunque existe claridad que el intercambio de experiencias favorece el aprendizaje sobre todo en aquellos docentes que por diversas razones han decidido no participar en las formaciones.

6. Divulgación de la Práctica

La difusión e invitación de formación es clave para mantener y dar confianza a los docentes, sin embargo, en el día a día de las actividades de la academia, esto puede parecer menos prioritarios que otros eventos, por lo que es importante que los responsables de la formación se apoyen en otras instancias y establezcan procesos permanentes de divulgación interna entre los académicos. Para la difusión del plan y sus programas se usa el correo interno y se diseñan documentos ilustrativos que se envían a los correos de los docentes de la Universidad. Ver anexo 16

Los programas de formación relacionados con esta buena práctica de gestión, se publican de forma permanente en el sitio de la Universidad desde 2016, también a partir de 2017 la formación se ha incluido en el catálogo de formación continua que difunde la Dirección de Postgrados como una iniciativa del director de esa instancia. Además, la DDCA difunde por correo interno los catálogos anuales, como se detalló en el anexo 18.

En 2019 se compartió esta Buena Práctica en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera de El Salvador, enfatizando el impacto en la calidad educativa como producto de la formación de docentes desde una gestión en colaboración y en corresponsabilidad de diversas instancias de la Universidad. La actividad de presentación se desarrolló con representantes de diferentes instituciones de Educación Superior del país, con quienes se discutieron las oportunidades y desafíos de la realización de procesos de gestión no centralizada y en colaboración con otras instancias. Se adjunta un documento que ilustra el nombre con el que fue presentada en el anexo 20.

7. Fuentes Complementarias

     - Programas desarrollados durante el año 2020

     - Video IDESPO: La investigación acción participativa

8. Archivos Adjuntos

Esta Buena Práctica no posee archivos adjuntos.

Datos de Contacto
  Lidia Salamanca
lsalamanca@uca.edu.sv
(503) 2210-6631
http://http://telescopi.uca.edu.sv/
Universidad Centroamericana José Simeón Cañas

Regresar al Buscador de Buenas Prácticas