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Detalle de la Buena Práctica

CARAPE: Comité de Apoyo al Reconocimiento y Acreditación de los Programas Educativos


Palabras clave: Acreditación

Resumen de la Práctica

En los últimos dos períodos sexenales de Gobierno Federal, con la presentación del Programa Nacional de Educación 2001-2006 y el correspondiente para el período 2007-2012 se han intensificado las acciones para lograr los siguientes objetivos:

  • Asegurar la igualdad de oportunidades de acceso a la educación superior a todos los estudiantes.
  • Garantizar a los estudiantes que ingresen a las instituciones de educación superior que realizarán sus estudios en programas valorados social y académicamente por su buena calidad, independientemente de la región en donde se encuentren.
  • Generar condiciones en las instituciones para que los estudiantes obtengan altos rendimientos escolares sin importar su origen social, cultura o género.
  • En la búsqueda de los objetivos anteriores se ha definido como instrumento básico a nivel federal, al Programa Integral de Fortalecimiento Institucional (PIFI), a través de éste las Instituciones de Educación Superior (IES) han planteado sus estrategias para alcanzar los criterios para distinguirse como IES de buena calidad.

Para alcanzar mejores niveles de competitividad académica se cuenta con el sistema nacional de evaluación y acreditación de los programas educativos que está compuesto por diversos organismos: los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), los Organismos acreditadores de programas educativos reconocidos por el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES) que evalúan los programas de nivel profesional asociado y de licenciatura y el Padrón Nacional de Posgrado Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que evalúa a los programas de posgrado.

Con base al sistema nacional de evaluación y acreditación los programas educativos de nivel licenciatura se puede ubicar en una serie de niveles. El peor escenario es que un programa educativo tenga condiciones de ser evaluado y no se haya realizado la evaluación correspondiente, el escenario ideal es que el programa educativo cuente con la acreditación correspondiente por alguno de los organismos reconocidos por el COPAES (ver Esquema N° 1).

Para el caso de los programas de posgrado se evalúan mediante las convocatorias emitidas entre la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), para su inclusión en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC). En el esquema N° 2, muestra los escenarios en lo que se puede encontrar un programa educativo de posgrado, donde el peor escenario es que tenga condiciones de estar incorporado en el PNPC y no lo haya realizado, mientras que el mejor escenario es que se encuentre dentro del PNPC con características de competencia internacional.

Para asegurar que los programas educativos alcancen los criterios de calidad más elevados, se creó en el mes de febrero de 2009, el Comité de Apoyo al Reconocimiento y Acreditación de los Programas Educativos (CARAPE).

El CARAPE está integrado por la Secretaria General, el Director General de Planeación, el Director General de Investigación y Posgrado, el Jefe de Departamento de Seguimiento y Evaluación y el Jefe del Departamento de Gestión de la Calidad. Se definió una metodología de trabajo permanente, en esta metodología destaca el seguimiento cada dos meses a:

1. La incorporación a los procesos de evaluación y acreditación de los programas educativos que en su momento son considerados no evaluables pero que en el futuro próximo ya podrá ser evaluados o acreditados.

2. El avance en la evaluación y/o acreditación de los programas educativos.

3. El seguimiento en la atención de las recomendaciones emanadas de las evaluaciones y/o acreditaciones y, en su caso, el cierre y evaluación del impacto de las acciones realizadas.

El seguimiento se realiza desde dos ámbitos, inicialmente desde el ámbito académico, con la participación de los grupos de trabajo en cada una de las divisiones académicas donde se integran el Director de la División, los Secretarios Técnicos, los Jefes de Departamento, los Profesores de Tiempo Completo, los asistentes y los integrantes del CARAPE, en esta etapa se definen las prioridades de evaluación de los programas educativos y se delinean los apoyos requeridos por las áreas de gestión, estas reuniones de trabajo se realizan en forma bimestral.

Una vez que se realizan los planteamientos en el ámbito académico, se realizan reuniones bimestrales con las áreas de apoyo donde se plantean los requerimientos de cada una de las divisiones académicas, en este grupo de trabajo participan todos los directores y los jefes de departamento de las áreas de apoyo y de gestión. Con los aspectos planteados en las divisiones académicas se definen acciones transversales, es decir aquellas acciones que contribuyen a fortalecer a todos los programas educativos y además se atienden las recomendaciones en específico de cada uno de los programas educativos pero que deben ser atendidas en el ámbito de la gestión.

1. Planificación de la Práctica

El desarrollo académico de la Universidad de Quintana Roo (UQROO) desde su creación y hasta el año 1998, contaba con 12 programas educativos, los cuales fueron sometidos a evaluación por parte de los CIEES, obteniéndose recomendaciones para continuar avanzando en el camino para la acreditación, hecho poco fructífero, principalmente por los aspectos normativos y presupuestales de las divisiones académicas.

Los primeros resultados que se obtuvieron en programas educativos acreditados fue en el año 2003, en la División de Ciencias e Ingeniería con dos programas acreditados por CACEI; a partir de esos resultados, en las divisiones académicas se fueron dando avances significativos en la consecución de la acreditación de los programas académicos que impartían, lográndose en 2005 el 100% de la matrícula en programas educativos de buena calidad. El cuadro N°1 muestra estos resultados.

No obstante estos avances, la responsabilidad para atender y dar seguimiento a los programas educativos, normativamente la asumían las divisiones académicas, sin embargo, la misma dinámica de crecimiento que experimentaba la institución  y la operación diaria de la academia no les permitió coordinar las acciones de manera suficiente para mantener las acreditaciones correspondientes, ya que al mismo tiempo se creaban nuevos programas educativos y algunos otros vigentes alcanzaban la clasificación de evaluables.

 

Ante este contexto y sin una estrategia institucional definida, se fueron dando los avances pero también retrocesos en las acreditaciones. Para los años 2007 y 2008 se experimenta el descenso en el porcentaje alcanzado en años anteriores, llegando al punto más bajo de PE de buena calidad en el año 2007 con el 78.79%, principalmente a factores como al cambio de gestión rectoral en 2006 y la conclusión de los períodos de gestión de dos Directores de Divisiones Académicas, situación que laxó el seguimiento a los programas educativos que tenían nivel 1 de los CIEES o su acreditación, además de que algunos programas educativos habían transitado en su clasificación de no evaluables a evaluables.

Independientemente del marco normativo que responsabiliza del seguimiento para la evaluación y acreditación a las divisiones académicas, el personal directivo de gestión ante el panorama poco favorable que se proyectaba en la acreditación de los programas educativos de buena calidad, conformó una comisión integrada por directivos académicos, docentes y personal de la gestión en febrero de 2009, para dar seguimiento bimestral a las observaciones de los CIEES y acreditaciones de COPAES, como un medio de apoyo a la evaluación y acreditación de los Programas de Educativos (PE); este seguimiento se aplica a los PE que hayan alcanzado el status de “evaluables”. CARAPE mantiene el seguimiento bimestral incluyendo a las áreas de gestión.

Los resultados del comité, se empiezan a obtener hacia finales de 2009, logrando mejorar el porcentaje al 87.99%; como parte de la estrategia ha sido el seguimiento, que se ha mantenido como una constante, de tal manera que para finales del 2010, el porcentaje alcanzado fue del 91.3%, y el avance para el 2011 es del 98.8% con una proyección probable de alcanzar el 100% al cierre del presente año.



 A partir de 2007, la UQROO adoptó una herramienta de planeación estratégica, la denominada parrilla OVAR (Objetivos, Variables de Acción y Responsables) con un seguimiento de tablero de control. Sin embargo, por la misma dinámica de cada una de las áreas y por la transversalidad de la operación de los programas educativos, no se lograba concretar una adecuada articulación entre las diferentes áreas de la Universidad con la evaluación de cada uno de los programas educativos.

Esta situación se confirmaba con la caída en el porcentaje de la matrícula en programas educativos de buena calidad en los siguientes dos años (2007 y 2008), si bien existía el interés individual por alcanzar criterios de calidad en los programas educativos no existían un eje que articulara los esfuerzos hacia un mismo sentido.

Asimismo, la UQROO se encuentra inscrita en el Consorcio de Universidades Mexicanas (CUMEX: http://www.cumex.org.mx/) el cual agrupa a las Instituciones de Educación Superior de México que han alcanzado criterios de calidad en su desempeño, para permanecer en este consorcio uno de los criterios es mantener al menos el 90% de la matrícula en programas de calidad.

Lo anterior originó que se buscara una estrategia que permitirá elevar significativamente dicho indicador.

 

Dentro de los 10 objetivos estratégicos de la Universidad (plasmados en el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional), se encuentra:Asegurar la calidad y pertinencia de los programas educativos.

 Este resulta entre uno de los objetivos que mayor atención se le ha dado a nivel nacional, de tal forma que se encuentra establecido a nivel nacional todo un esquema de evaluación y acreditación que existan diferentes actores que den fé de que los programas educativos son pertinentes y de buena calidad.

Al cumplir dicho objetivo entonces, de forma automática la Universidad asegura su permanencia en el CUMEX.

Con la implementación de la estrategia de operación del CARAPE ha permitido en los último dos años se alcance que más del 90% de la matrícula se encuentre en programas educativos de buena calidad y se espera que al cerrar el año 2011 se logre nuevamente el 100%.

2. Desarrollo y ejecución de la Práctica

 Una de las primeras acciones fue la definición de una metodología que permitiera realmente apoyar el proceso de evaluación y acreditación de los programas educativos:

 Metodología para la evaluación de los programas educativos de la UQROO.

A.        Programas de profesional asociado y de licenciatura.

1.         Para la evaluación de los programas educativos es importante considerar primero la fecha de inicio de operación, la cual es el semestre en que se oferta el primer grupo y, segundo, el semestre en el que regularmente debe existir la primera generación de egresados, por lo que todo programa educativo, independientemente de la flexibilidad curricular debe contar con una duración regular. La Dirección de Planeación avisará con un año de anticipación para que se inicien los trabajos de evaluación (DPL-001/FO-001).

2.         Cuando el programa educativo haya sido evaluado anteriormente tanto por los CIEES o por algún organismo reconocido por el COPAES, pueden presentarse los siguientes escenarios:

a.         Que en la evaluación de los CIEES haya obtenido los niveles 2 ó 3, en este caso el Director de la División en coordinación con la academia fijará los tiempos de reevaluación con base en el plan de trabajo realizado (DDA-001/UQROO/FO-08).

b.         Que hayan obtenido el nivel 1 de los CIEES, en este caso la Dirección de Planeación avisará con un año de anticipación a que transcurran cinco años de vigencia del nivel para solicitar el inicio de los trabajos para la evaluación de aseguramiento de la calidad del programa educativo por parte de los CIEES (DPL-001/FO-001).

c.         Que en la evaluación de algún organismo de acreditación reconocido por COPAES el resultado haya sido NO ACREDITADO, en este caso el Director de la División en coordinación con la academia fijará los tiempos de reevaluación con base en el plan de trabajo realizado (DDA-001/UQROO/FO-08).

d.         Que en la evaluación de algún organismo de acreditación reconocido por COPAES el resultado haya sido ACREDITADO, en este caso la Dirección de Planeación avisará con un año de anticipación a que se venza la vigencia de la acreditación para solicitar la el inicio de los trabajos de re-acreditación del programa educativo (DPL-001/FO-001)

3.         Una vez que se ha iniciado el proceso de evaluación o re-evaluación  por parte de los CIEES o por algún organismo de acreditación reconocido por COPAES, se debe conseguir la GUÍA correspondiente, bajo las siguientes opciones:

a.         Consultar directamente la página de los CIEES (http://www.ciees.edu.mx/ciees/inicio.php) o de COPAES (http://www.copaes.org.mx/)

b.         Consultar a la Dirección de Planeación quien coordina el Comité de Apoyo a la Evaluación y Acreditación de los Programas Educativos.

c.         Consultar la página del Sistema Institucional de Gestión de la Calidad (http://sigc.uqroo.mx/).

4.         Con la guía para la evaluación correspondiente, se recomienda conformar un equipo de trabajo con el grupo de profesores investigadores que participan en la atención al programa educativo para la integración del informe de autoevaluación.

5.         Una vez que se haya reunido el equipo de trabajo, deben determinar la información requerida e integrar un plan de trabajo para el proceso de evaluación y/o acreditación (DDA-001/UQROO/FO-08):

a.         La información de origen institucional o que sea generada por las áreas de apoyo debe solicitarse a través de la Dirección de Planeación / Secretaría General.

b.         Información de origen académico o que sea generada por la Divisiones Académicas, deben coordinarse internamente para su obtención.

6.         Una vez definido el plan de trabajo para cada proceso de evaluación /acreditación se realizarán reuniones de coordinación y de seguimiento con el grupo de profesores para integrar el informe de autoevaluación.

7.         El Comité de Apoyo al Reconocimiento y Acreditación de los Programas Educativos, coordinado por Secretaría General o por quien ésta designe, generará y organizará la información con base en los criterios de las guías de los CIEES u organismos COPAES, para la autoevaluación correspondiente. Asimismo, se asegurará de la actualización en el Sistema Institucional de Gestión de la Calidad en los tiempos establecidos. Para ello se seguirá el siguiente esquema:

a.         Definición de los reportes ejecutivos que deben elaborarse en el área de apoyo, con base en las solicitudes de información de la alta dirección (Rector, Secretario General, Coordinadores de Unidad Académica y Directores), organismos externos a los que se deba entregar información (CIEES, COPAES, otros) así como los reportes que por su naturaleza deban generarse para determinar acciones correctivas y preventivas bajo el principio de toma de decisiones basada en hechos.

b.         Definición de los tiempos de cortes en los que deben integrarse los reportes de información (lista maestra de reportes ejecutivos de información y fecha de emisión).

c.         Definición de los medios para la generación de los reportes ejecutivos, así como para el almacenaje para la consulta de las diversas áreas.

8.         Una vez que se haya integrado la autoevaluación con la documentación soporte, ésta se debe turnar en formato digital, a la Secretaría General para que solicite formalmente la evaluación al organismo que corresponda. En caso de requerir versión impresa por el organismo evaluador, ésta deberá adjuntarse.

9.         La Secretaría General enviará la solicitud de evaluación al organismo correspondiente, adjuntando la información de soporte digital e impresa. Una vez que reciba la notificación de fecha se le comunicará al Director de la División y al grupo de trabajo, así como a las Direcciones de Apoyo, para que prepare la atención a la visita por parte de los evaluadores externos. Asimismo, la Secretaría General podrá solicitar que se activen las acciones previas del ejercicio de evaluación con el organismo correspondiente, cuando las condiciones así lo permitan.

10.       Mientras en el grupo de trabajo de profesores se coordinan las actividades para la organización de la información, el Director de la División Académica deberá integrar el contrato y gestionar los pagos que deban realizarse por concepto de la evaluación, así como los apoyos logísticos necesarios para que la visita in situ ocurra satisfactoriamente.

11.       Con base en la fecha de visita prevista, el Director de la División Académica deberá organizar, en coordinación con los Directores de las áreas de apoyo académico y administrativo, el plan de atención a la visita de evaluación in situ. En esta visita es importante que participen ACTIVAMENTE todas las áreas de apoyo y de gestión de la institución.

12.       Una vez que se haya concluido con la actividad de evaluación in situ, Secretaría General solicitará el informe correspondiente con base en los tiempos establecidos por el organismo. Una vez que se obtenga dicho informe se turnará al Director de División para atención.

13.       Con el informe de resultados de la evaluación por parte del organismo (CIEES o COPAES), el Director de la División debe realizar un análisis de las recomendaciones para determinar las condiciones en las que se podrán atender cada una de las recomendaciones y, en caso de que las hubiera, justificar aquellas que no son factibles de atender (DDA-001/UQROO/FO-07); seguidamente, deberá generarse un plan de trabajo aquellas que se consideró procedentes (DDA-001/UQROO/FO-08). Una vez que se haya formalizado el plan, se le dará seguimiento bimestral a través del Comité de Apoyo a la Evaluación y Acreditación de los Programas Educativos (DDA-001/UQROO/FO-09).

14.       El Director de la División solicita al CARAPE que difunda entre las áreas de apoyo y de gestión las recomendaciones emitidas y que como resultado del análisis éstas deban ser atendidas en este contexto. Una vez que se han identificado las recomendaciones que deben ser atendidas en cada una de las áreas de gestión y de apoyo, éstas deben analizar la factibilidad de atender cada recomendación y emitir la opinión de validación (DDA-001/UQROO/FO-07), elaborar un plan de trabajo (DDA-001/UQROO/FO-08) y presentarlo en la siguiente sesión bimestral de seguimiento a la evaluación y acreditación de los programas educativos.

15.       El CARAPE realizará sesiones bimestrales de seguimiento en cada una de las Divisiones Académicas para asegurar la atención a las recomendaciones de los CIEES u organismos COPAES (DDA-001/UQROO/FO-09) e identificar áreas de oportunidad de mejora y de apoyo institucional. Para estas sesiones deben participar al menos el Secretario General, Director General de Servicios Académicos, Director de Investigación y Posgrado, Director de Planeación y su personal de apoyo, el Responsable del SIGC, así como el personal académico y directivo de la División Académica que participan en la evaluación y acreditación de los programas educativos.

16.       El CARAPE realizará sesiones bimestrales de seguimiento, 15 días antes a los ejercicios realizados con las Divisiones Académicas, en cada una de las Direcciones de apoyo y de gestión institucional para asegurar la atención a las recomendaciones por parte de los CIEES u organismos del COPAES que deben ser atendidas en este contexto (DDA-001/UQROO/FO-09) e identificar áreas de oportunidad de mejora y de apoyo institucional, deberá identificarse al menos:

a.         Integración de planes, programas o proyectos para solución de problemas o de mejora.

b.         Requerimientos de información.

c.         Acciones transversales de impacto a diversos programas educativos/divisiones académicas/unidades académicas.

17.       Cuando el bloque de recomendaciones ha sido atendido o ya no resulte factible su atención debe emitirse  un reporte final de seguimiento (DDA-001/UQROO/FO-09) denominado de cierre, tanto si ocurre en el área académica como si ocurre en alguna área de apoyo, así como determinar los impactos de las acciones realizadas en los indicadores estratégicos.

B.        Programas de posgrado.

1.         Las condiciones para que un Programa de Posgrado sea evaluable o re-evaluable lo determinará la Dirección de Investigación y Posgrado (DIP), con base en los requisitos de la convocatoria que emita el PNPC (SEP-CONACyT) y las recomendaciones previamente emitidas a los programas de posgrado. Ésta supervisará los tiempos en los que se emite y comunicará oportunamente a los Directores de División. Asimismo, es importante considerar los siguientes criterios:

a.         Los programas de posgrado quedarán exentos del cargo de overhead cuando hayan participado en la convocatoria del PNPC correspondiente.

b.         Cuando los programas de posgrado que sean autofinanciables y contribuyan con el overhead, el Director de la División Académica podrá decidir NO participar en el convocatoria del PNPC correspondiente.

2.         Una vez que se emita la convocatoria y ésta sea notificada a las Divisiones Académicas, éstas deberán conformar un equipo de trabajo para integrar la información requerida y puedan participar en la evaluación del programa de posgrado.

3.         El Director de la División, en coordinación con la academia, debe preparar la defensa de la evaluación del programa de posgrado en los términos de la convocatoria.

4.         Una vez concluida la evaluación del Programa de Posgrado, la DIP recepcionará el informe en los tiempos establecidos por la convocatoria del PNPC (SEP-CONACyT) y lo turnará al Director de División para su atención.

5.         Con el informe de resultados de la evaluación por parte PNPC, el Director de la División debe realizar un análisis de las recomendaciones para determinar las condiciones en las que se podrán atender cada una de las recomendaciones y, en caso de que las hubiera, justificar aquellas que no son factibles de atender (DDA-001/UQROO/FO-07); seguidamente, deberá generarse un plan de trabajo para aquellas que se  consideró procedentes (DDA-001/UQROO/FO-08). Una vez que se haya formalizado el plan, se le dará seguimiento bimestral a través del CARAPE mediante los informes de avance (DDA-001/UQROO/FO-09).

6.         El Director de la División solicita CARAPE el apoyo para difundir entre las áreas de apoyo y de gestión las recomendaciones emitidas y que como resultado del análisis éstas deban ser atendidas en este contexto. Una vez que se han identificado las recomendaciones que deben ser atendidas en cada una de las áreas de gestión y de apoyo, éstas deben analizar la factibilidad de atender cada recomendación y emitir la opinión de validación (DDA-001/UQROO/FO-07), elaborar un plan de trabajo (DDA-001/UQROO/FO-08) y presentarlo en la siguiente sesión bimestral de seguimiento a la evaluación y acreditación de los programas educativos.

7.         El CARAPE realizará sesiones bimestrales de seguimiento en cada una de las Divisiones Académicas para asegurar el seguimiento a la atención a las recomendaciones del PNPC (DDA-001/UQROO/FO-09) e identificar áreas de oportunidad de mejora y de apoyo institucional. Para estas sesiones deben participar al menos el Secretario General, Director General de Servicios Académicos, Director de Investigación y Posgrado, Director de Planeación y su personal de apoyo, el Responsable del SIGC, así como el personal académico y directivo de la División Académica que participan en la evaluación y acreditación de los programas educativos.

8.         El CARAPE realizará sesiones bimestrales de seguimiento, 15 días posteriores a los ejercicios realizados con las Divisiones Académicas, en cada una de las Direcciones de apoyo y de gestión institucional para asegurar la atención a las recomendaciones por parte de los CIEES u organismos del COPAES que deben ser atendidas en este contexto (DDA-001/UQROO/FO-09) e identificar áreas de oportunidad de mejora y de apoyo institucional, deberá identificarse al menos:

a.         Integración de planes, programas o proyectos para solución de problemas o de mejora.

b.         Requerimientos de información.

c.         Acciones transversales de impacto a diversos programas de posgrado/divisiones académicas/unidades académicas.

9.         Cuando el bloque de recomendaciones ha sido atendido o ya no resulte factible su atención debe emitirse  un reporte final de seguimiento (DDA-001/UQROO/FO-09), tanto si ocurre en el área académica como si ocurre en alguna área de apoyo, así como determinar los impactos de las acciones realizadas en los indicadores estratégicos.

Asimismo, se definió una metodología de trabajo con las áreas de apoyo:

METODOLOGÍA PARA LAS REUNIONES BIMESTRALES:

 

ÁREAS DE APOYO Y GESTIÓN

 

I.       OBJETIVOS DE LA REUNIÓN.

  1. Asegurar el cumplimiento en el análisis y la atención de las recomendaciones por parte de los organismos de evaluación y acreditación de los programas educativos (CIEES, COPAES y CONACYT), así como aquellos que evalúan los cuerpos académicos (CIESCAS y PROMEP).
  2. Generar y proporcionar información veraz, confiable y oportuna que sirva de soporte para los ejercicios de autoevaluación, tanto de los programas educativos y los cuerpos académicos como para la gestión.

II.      ORDEN DE LA PRESENTACIÓN DE LA REUNIÓN PARA CADA UNA DE LAS ÁREAS.

  1. Como ejercicio dinámico y permanente y en función de las nuevas evaluaciones realizadas a los programas educativos y a los cuerpos académicos. En cada uno de los bimestres, cuando así exista, el Director del área DEBE presentar la validación de las nuevas recomendaciones generadas y que deban ser atendidas en el área de gestión correspondiente, para ello debe utilizar el instrumento DDA-001/FO-07.

De no presentarse la información como se solicita, en la minuta de seguimiento bimestral correspondiente se asentará “INFORME NO PRESENTADO”.

  1. Con base en las validaciones de las recomendaciones, el Director del área DEBE presentar un plan de trabajo a detalle de todas las actividades que se requieran para poder atender adecuadamente cada una de las recomendaciones, para ello debe utilizarse el instrumento DDA-001/FO-08. El plan de trabajo se puede ajustar cuando así lo considere el Director, según vayan surgiendo nuevas recomendaciones, y se debe informar en cada bimestre al CARAPE.

De no presentarse la información como se solicita, en la minuta de seguimiento bimestral correspondiente se asentará “INFORME NO PRESENTADO”.

  1.          Una vez que se haya concluido la etapa de validación (DDA-001/FO-07) y planificación del trabajo (DDA-001/FO-08), en cada uno de los seguimientos bimestrales el Director del área DEBE informar sobre el avance en la atención de las recomendaciones utilizando el instrumento (DDA-001/FO-09), indicando claramente:
    1. Porcentaje de avance de cada una de las recomendaciones, así como del porcentaje global correspondiente al área.
    2. Principales obstáculos para el logro de las actividades planificadas y posibles alternativas de solución.
    3. Pronóstico de probabilidad para realizar adecuadamente las actividades planificadas.

De no presentarse la información como se solicita, en la minuta de seguimiento bimestral correspondiente se asentará “INFORME NO PRESENTADO”.

  1. Con base en las diferentes guías para los ejercicios de autoevaluación (CIEES, COPAES Y CONACYT), donde se especifican los requerimientos de información, cada uno de los Directores de área, DEBE analizar, integrar o en su caso diseñar los reportes de información correspondientes, para ello debe coordinarse con la Dirección de Planeación y el Departamento de Organización y Métodos. En cada seguimiento bimestral el Director del área debe entregar las actualizaciones de la información que así se requiera según las fechas de corte definidas.

De no presentarse la información como se solicita, en la minuta de seguimiento bimestral correspondiente se asentará “INFORME NO PRESENTADO”.

III.     CRITERIOS DE PRESENTACIÓN DE LA INFORMACIÓN.

  1. El Director de área DEBE turnar al CARAPE los informes por escrito, al menos cinco días hábiles antes de cada reunión de seguimiento bimestral.
  2. La información se presenta a nivel de Dirección, por lo que cada Director DEBE integrar, analizar y presentar la información tomando en cuenta todas las Unidades Académicas, por lo que debe existir una visión de conjunto institucional en cada una de las direcciones administrativas y áreas de apoyo.
  3. Aun cuando los Directores de área se auxilien de los Jefes de Departamento, analistas o asistentes, para la integración de la información, es responsabilidad del Director revisar la información y hacer la validación (rúbrica) correspondiente.
  4. Los reportes de información definidos en cada una de las áreas, para soporte de los ejercicios de autoevaluación para los CIEES, COPAES y/o CONACYT, DEBEN estar estandarizados, con los encabezados correspondientes del área que emite la información, así como de las fechas de corte y registrados en el Sistema Institucional de Gestión de la Calidad (SIGC).
  5. Los Directores de área DEBEN realizar la presentación de la información con puntualidad, según los tiempos programados en la agenda correspondiente.

A través del seguimiento bimestral siguiendo esta metodología se ha logrado incrementar significativamente el porcentaje de matrícula en programas educativos de buena calidad, y para facilitar este proceso se realiza a través del SIGC, donde se encuentra disponible toda la información que facilita la toma de decisiones: http://sigc.uqroo.mx/08_seguimiento_institucional/visor.php


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 Prácticamente todo el personal de la UQROO participa en este proceso para asegurar los resultados esperados:

 Rector y Secretaria General: Coordinan los esfuerzos del CARAPE y fungen como enlace entre la UQROO y los organismos de evaluación y acreditación  (CIEES, COPAES y CONACYT)

 Directores de división académica: Son los principales responsables de vigilar y asegurar que se concreten los compromisos de evaluación y acreditación de los programas educativos de cada una de las divisiones académicas, son los líderes de trabajo en cada uno de los grupos de trabajo que se reúne en cada división para dar seguimiento al proceso de evaluación y acreditación, así mismo son los coordinadores para la atención de las recomendaciones derivadas de las evaluaciones.

 Jefes de departamento académico y secretarios técnicos: Contribuyen a que el ejercicio de autoevaluación de los programas educativos se realice en los tiempos que son convenientes para la institución y fungen como enlaces directos con los pares académicos de los organismos de evaluación y acreditación, así mismo son los responsables de la atención de las recomendaciones derivadas de las evaluaciones.

 Profesores – investigadores: Integran los ejercicios de autoevaluación de los programas educativos y contribuyen en la atención de las recomendaciones.

 Directores de áreas de gestión y administración: Son los responsables de integrar toda la información de carácter transversal para la evaluación y acreditación de los programas educativos, asegurando la disponibilidad oportuna y estandarizada de la información. Así mismo son los responsables de asegurar el análisis y atención de las recomendaciones derivadas de las evaluaciones en el ámbito de la gestión y la administración.

 Los recursos técnicos y la infraestructura requerida para el funcionamiento de la metodología del CARAPE son mínimos ya que su operatividad se basa en la participación y organización del personal. Para el caso de la UQROO, el SIGC es el soporte técnico y de infraestructura para organizar las acciones y tareas a realizar, así como para el seguimiento correspondiente.

3. Resultados de la Práctica

 Con la implementación del CARAPE, en conjunto con la metodología descrita anteriormente ha permitido los siguientes resultados:

 1. El personal ha interiorizado la importancia de contar con programas educativos que sean pertinentes para el desarrollo regional y nacional, pero sin descuidar los aspectos de internacionalización.

2. Que los recursos utilizados tanto en el ámbito académico como en el ámbito de la gestión y la administración se encaminen a consolidar programas educativos de buena calidad, con un alto reconocimiento por la sociedad.

3. Como resultado inmediato de las acciones del CARAPE, hoy el 98.8% de la matrícula en la UQROO se encuentra en programas educativos de buena calidad (ver Cuadro N° 2).

4. La diferencia en el porcentaje de la matrícula para alcanzar el 100% se refiere a los programas educativos que se encuentran en proceso de liquidación, es decir que ya no se ofrecen y que solo se encuentran cursando estudios los últimos estudiantes que ya se encontraban inscritos, por lo que una vez regularizada esta situación este año deberá alcanzarse el 100%.

 5. Como parte del proceso permanente de seguimiento y revisión de las recomendaciones derivadas de las evaluaciones y acreditaciones se asegura la permanencia de los programas educativos en dichos criterios de calidad.

 6. Otro resultado importante es que la UQROO se mantiene como miembro activo en el CUMEX.

 Lo que asegurará el mantenimiento permanente de esta estrategia institucional es la misma participación activa de todos los miembros en los diferentes grupos de trabajo en cada una de las divisiones académicas y en las áreas de gestión.

Al integrar organizar la información requerida para los procesos de evaluación y acreditación, se ha logrado identificar aquella que apoya de forma general a todos los programas educativos, por lo que se reducen tiempos al tener preparada la información en forma transversal.

 Otro aspecto fundamental es que se utiliza el SIGC como soporte del análisis, planificación, ejecución y seguimiento tanto de la preparación hacia la evaluación, como la evaluación misma y el seguimiento a las recomendaciones emitidas para garantizar su atención, para ello se ha integrado una ficha técnica que contiene la información más relevante sobre el desempeño de cada programa educativo, mismas que pueden consultarse en línea en todo momento. http://sigc.uqroo.mx/08_seguimiento_institucional/visor.php

4. Evaluación y Revisión de la Práctica

Para asegurar su mantenimiento de dicha práctica se ha realizado lo siguiente:

1. Proporcionar soporte legar a las funciones del CARAPE.

2. Integrar las funciones de los figuras de la estructura orgánica como parte del Manual de Organización, en relación al CARAPE.

3. Mantener la planificación de los compromisos del CARAPE a través de la Parrilla OVAR.

4. Proporcionar seguimiento y soporte a través del SIGC.

Mantener los incentivos con reconocimientos al personal cuando alcanzan los objetivos planteados en relación a la evaluación y acreditación de los programas educativos.

5. Carácter Innovador de la Práctica

 Los aspectos que pueden considerarse innovadores es:

 1. La participación activa del personal.

 2. La secuencia de análisis y organización de las recomendaciones emitidas por parte de los organismos de evaluación y acreditación, para asegurar un adecuado cierre de las recomendaciones.

Dada la simplicidad del funcionamiento de la metodología del CARAPE, su replicabilidad puede ser de cierta manera factible o sencilla. Ya que la operatividad se basa en la participación del personal y con poco soporte o requerimiento de infraestructura

6. Divulgación de la Práctica

Sin información para éste item.

7. Fuentes Complementarias

Fuentes complementarias

Ver archivo adjunto

8. Archivos Adjuntos

Esta Buena Práctica no posee archivos adjuntos.

Datos de Contacto
  Maestro William A. Ramírez Romero.
wramirez@uqroo.mx
9838350313
http://www.uqroo.mx
Universidad de Quintana Roo

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